La comunicación corporativa puede ser definida como el repertorio de procesos, mensajes y medios involucrados en la transmisión de información por parte de la organización (empresa, fundación, universidad, ONG, etc.)
La comunicación corporativa, no se refiere sólo a los mensajes, sino a los actos, al comportamiento mediante el cual todas las empresas transmiten información sobre su identidad, su misión, visión, su forma de hacer las cosas y hasta sobre sus clientes. Esta va más allá de la simple transmisión de la información, pues implica siempre una cierta interacción entre personas, que modifican en alguna medida sus actitudes o comportamientos. La comunicación corporativa actúa como intermediario entre la realidad corporativa y la imagen corporativa. Esta comunicación tiene que ser dinámica, planificada y concreta, constituyéndose en una herramienta de dirección u orientación, basada en una retroalimentación constante.
La comunicación corporativa actúa como intermediario entre la realidad corporativa y la imagen corporativa. Al ser un comportamiento corporativo más, pero al mismo tiempo la comunicación corporativa está muy involucrada en las percepciones y por lo tanto muy próxima a la imagen corporativa. Ya que un no sería posible sin la otra. Teóricamente, la organización es un grupo de personas que tienen una misión y que desarrollan según unos planes y tal vez una ideología una serie de actividades para cumplir dicha misión.
El comportamiento de esas personas, la cultura de la organización y su manera de expresarse constituye, una realidad que, aunque heterogénea, en mayor o menor grado. De esa realidad la organización tiene su propia percepción, de modo que cada uno de sus componentes, al percibirse a sí mismo y a los otros miembros, ejecuta su propia representación de la organización.
LA IDENTIDAD
La suma de todas esas representaciones constituye una forma de autoconciencia de la organización, que necesariamente tendrá un carácter subjetivo y heterogéneo. Dicha autoconciencia coincide con la definición de identidad corporativa.
La identidad corporativa es proyectada y manifestada hacia dentro y hacia fuera de la organización a través de la comunicación corporativa.
La identidad se define como la personalidad corporativa, es decir, aquellos rasgos esenciales que diferencian a las organizaciones. Es el conjunto de significados que los públicos asocian a una organización. En suma, la identidad corporativa posee una dimensión esencial, pues sugiere un conjunto de formas de ser y de hacer que comparten un grupo de individuos y tiene o puede tener un valor diferenciador y estratégico.
HERRAMIENTAS
Las herramientas de la comunicación corporativa son utilizadas mediante la comunicación interna utilizando: convenciones anuales, planes de comunicación, comunicados internos, intranet, newsletters, manual de bienvenida, blogs etc. tanto como la comunicación externa a través de: gabinete de prensa, relación con los medios, planes de comunicación, imagen corporativa, gestión de crisis, asesoramiento publicitario y planes de comunicación.
Por otro lado, se pueden distinguir tres fuentes de información que intervienen decisivamente en la construcción de la imagen: los medios de comunicación masivos, las relaciones interpersonales y la experiencia personal.
LA IMAGEN
El concepto de imagen corporativa lo podemos definir como el conjunto de significados que una persona asocia a una organización, es decir, las ideas utilizadas para describir o recordar dicha organización. Se define también la imagen corporativa como la impresión total (creencias y sentimientos) que una organización genera en la mente de los públicos.
En realidad no podemos hablar estrictamente de imagen corporativa, sino más bien de imágenes corporativas, ya que están conformadas por las percepciones, impresiones y experiencias de un conjunto muy variado de personas.
Es imposible tener una percepción total y global de la empresa, por lo que la imagen debe basarse necesariamente en fragmentos. Buena muestra de esta fragmentación es la posibilidad de que sobre una organización se proyecten distintos tipos de imágenes: la imagen de empresa, la imagen de marca y la imagen de producto.
La primera se refiere a la imagen institucional de esa organización; la segunda, al conjunto de signos visuales y verbales que elige para identificarse, signos que representan a dicha organización en la mente de los públicos; y la tercera se refiere al lugar que ocupan los productos y servicios que ofrece dicha organización frente a otros que puedan existir en el mercado. Si estas imágenes no son consistentes y coherentes entre sí, se puede producir un grave daño a la reputación de la empresa.
CONCLUSIóN
Podemos afirmar que los conceptos de identidad e imagen corporativa son interdependientes; no hay imagen sin identidad, pues lo que se comunica no puede ser puro diseño, sino que ha de estar anclado necesariamente en la realidad; y al mismo tiempo, no hay representación posible de la identidad si no es a través de la imagen, que constituye su mejor expresión.
La imagen corporativa no incumbe exclusivamente al departamento de comunicación, sino que es una tarea que afecta a la alta dirección y su gestión exige el compromiso de las distintas áreas funcionales de la organización y, en última instancia, de todos y cada uno de los empleados de la empresa. Una imagen y una reputación positivas, no son sólo el resultado de una buena comunicación. La comunicación es importante, pero hay otros rasgos de identidad fundamentales en la consecución de una buena reputación. A menos que la organización gestione eficaz y sistemáticamente su imagen, tal y como hace con otros activos de la empresa.
La imagen debe gestionarse en todos los niveles de la organización y en todas las áreas de su actividad, pues el comportamiento de la empresa, cada acto de cada uno de sus empleados, tiene un efecto en su imagen global.
viernes, 20 de junio de 2008
La Comunicación Corporativa
Publicado por Lucie Martinez en 21:13
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